D-ribosa como suplemento nootrópico

La D-ribosa se relaciona con los niveles de energía, siendo reconocida como combustible especializado. La glucosa es, por supuesto, una importante fuente de combustible. Digamos que si hay que tomar azucares para darle energía al cerebro, es mejor tomar D-ribosa ya que no contiene sustancias tóxicas o nocivas que contienen la sacarosa o la lactosa. D-ribosa se almacena en nuestro cuerpo hasta ser necesaria para ser utilizada en un funcionamiento metabólico especial, como alimentar el cerebro o el corazón.

Beneficios de la D-ribosa

Capacidades terapéuticas:

  • Mejora la capacidad del corazón para gestionar las fluctuaciones de flujo de la sangre
  • Mejora los ciclos de sueño, los niveles de energía y el bienestar general
  • Mejora el funcionamiento del músculo cardíaco y la calidad de vida
  • Mejora el funcionamiento del corazón durante y después de intervenciones quirúrgicas
  • Mejora los síntomas asociados con el síndrome de piernas inquietas;
  • Disminuye la incidencia de convulsiones y mejora los patrones de comportamiento en epilépticos.

Cómo tomar D-ribosa

El intervalo recomendado está entre 5 y 15 gramos al día. Recomendable empezar por 5 y subir gradualmente.

Posibles efectos secundarios

Dado que los seres humanos, fabricamos D-ribosa de manera natural su toma es segura. Sin embargo, hay que señalar que algunos individuos experimentan una reducción en los niveles de presión o glucosa en sangre.
No se recomienda para mujeres embarazadas o aquellas personas que vayan a ser intervenidas quirúrgicamente en poco tiempo. Lo mismo es cierto con respecto a las personas con diabetes, presión arterial baja, y los que tienen enfermedad renal o hepática. Este suplemento puede interactuar con otros medicamentos, por lo que es importante hablar con tu médico antes.